Los primeros radios que existieron no usaban elementos activos de ninguna especie, pues no existían ni las válvulas ni los transistores. Estos radios eran llamados radios de galena o aún radios de cristal.

   El elemento básico de estos radios era un cristal de galena un mineral que presenta propiedades semejantes a los diodos semiconductores, por lo que es usado para recibir las ondas de radio, convirtiéndose en corrientes que se pueden transformar en sonido en un auricular.

   En la figura 1 tenemos entonces el diagrama de una radio de cristal cuyo funcionamiento explicaremos a continuación.

 


 

 

 

   En la entrada del circuito, donde está conectada la antena y también el cable de tierra tenemos una bobina (L1) y un capacitor variable (C1) que forman el circuito de sintonía.

   La bobina y el capacitor conectados de la manera indicada tienen la propiedad de poder separar las señales de determinadas frecuencias formando entonces lo que denominamos de circuito de sintonía. Así, de todas las corrientes de las estaciones de radio que son inducidas en la antena podemos separar sólo aquella que corresponde a la estación que deseamos oír. Todas las demás corrientes pasan directo por el circuito perdiéndose en la tierra.

   En las radios de galena como no hay etapas amplificadoras, la antena debe ser muy grande para que el máximo posible de las ondas sea interceptado y así la corriente inducida sea suficientemente fuerte para poder proporcionar sonido audible. Estos radios son entonces dotados de antenas que deben tener por lo menos 10 metros de longitud y eso para la captación sólo de las estaciones más fuertes.

   Pues bien, la señal de la estación que se desea oír-que es una corriente de alta frecuencia es llevada al cristal que tiene por función hacer la detección, o sea, separar la corriente de baja frecuencia que corresponde al sonido que queremos oír.

 

   En los radios de galena, según vimos, esta separación puede ser hecha directamente por el cristal de galena mientras que actualmente, en los radios de éste, tipo montados experimentalmente se puede sustituir el cristal de galena por un diodo común de germanio o incluso de silicio; El tipo más indicado para esta aplicación es el 1N34.

Una vez separada la señal de sonido de la señal de radio por el cristal, parte correspondiente a alta frecuencia, que ya no necesita ser usada es llevada a la tierra donde se pierde, eso pasando por un condensador justo después del diodo. La señal de baja frecuencia correspondiente a los sonidos se lleva entonces a un auricular donde se puede escuchar la estación deseada.

   En el caso de que no haya amplificación de la señal, incluso con la utilización de una larga antena, aún así la corriente obtenida para los auriculares es muy débil de modo que el sonido que tendremos no es fuerte. La conexión de un altavoz en este lugar no es posible, pues la corriente obtenida no tiene fuerza suficiente para accionarlo. Se debe utilizar un auricular solamente y aún así del tipo sensible de alta impedancia magnética o de cristal.

   Para los lectores que quieran hacer su propia radio de galena, usando por supuesto en lugar del cristal un diodo 1N34 o 1N60 informamos que la bobina de antena consiste en 100 vueltas de alambre esmaltado 28 o 30 WG enrolladas en un cable de escoba y que el condensador variable es del tipo de una sección de 365 o 410 pF de eje fino.

 

Nota: en el sitio del autor se puede encontrar diversos proyectos de radios de este tipo para montar.

 

   La antena debe ser externa de al menos 10 metros de longitud y la conexión a tierra puede realizarse en la tubería de agua o bien por medio de una barra de metal de unos 30 o 40 cm de longitud enterrada en el suelo. Observamos que la antena debe estar bien aislada en sus puntas. El hilo desnudo 18 o 16 puede ser utilizado en la construcción de esta antena.